Avanzo por donde soy ciego
Dejo la narrativa a un lado por hoy, y quién sabe hasta cuando. Mi principiante lado filosófico lo ha vuelto a hacer: un concepto nuevo que provoca tintineos en mi interior. Y tengo una metáfora bastante sencilla para explicarlo, además de que no es muy difícil en si.
Desde hace mucho tiempo, el ser humano se ha formulado preguntas acerca de su existencia y el universo que no ha sabido responder satisfactoriamente, y no tiene pinta que suceda a corto plazo. Ni siquiera estar cerca de la solución, meros debates pueden hacerse alrededor de ellas.
Y para ello he inventado palabras para explicar un posible motivo, a nivel teórico claro. La primera se extiende ante el pecado que solemos cometer y conocemos como "antropocentrismo", utilizar la mente humana para explicar conceptos totalmente ajenos a nosotros. Pues propongo "antropouniversocentrismo", un monstruo que definiría como "error de plantearse cuestiones desde el punto de vista de la realidad que nos rodea y conocemos los seres humanos, entendiendo como realidad el universo y las leyes en las que existe el ser humano".
¿Cómo he llegado hasta ese concepto? Me alegra que también te lo preguntes, y por fortuna no me alargaré mucho, únicamente me planteaba la posible existencia de un universo sin leyes ni estructura... hasta que me he preguntado por como definiría "estructura universal".
En fin, para el dolor de cabeza, dejar de pensar. Y eso me ha llevado en volandas hasta el siguiente concepto inventado: "superfilosofía" o "supermetafísica". Sí, no muy currados.
Aqui meto el marco teórico, en el que me desmarco con cualquier coincidencia con la realidad. En un ejercicio "Dunning-Kruggeriano", considero con arrogancia que la filosofía y metafísica están muy agotadas en nuestra capacidad humana. No creo que produzcamos avances significativos en el futuro con un mínimo de aplicación práctica. ¿Filosofía y práctica en la misma frase? Estas afirmaciones son incoherentes con el objetivo de este texto, pero bueno.
La superfilosofía sería una rama del conocimiento con los mismos objetivos que la filosofía, pero con subramas mucho más profundas, con otros lenguajes, conceptos, procedimientos totalmente diferentes a los nuestros. Todo estaría fuera de nuestro potencial de comprensión o razocinio, incluso teniendo observaciones, experiencias o datos más allá de nuestras capacidades.
Por ejemplo, incluso pudiendo ver los cálculos, aplicaciones o metáforas de reducción, un pájaro que se cuela por la ventana en una clase del MIT no podría entender nunca una integral triple. Y sin embargo, sí que hace matemáticas a su manera: cuando tiene tres polluelos, sabe que debe llevar el triple de alimento que si tuviese uno. Para este pájaro, nuestras matemáticas son "supermatemáticas".
No quiero aventurar como sería la superfilosofía, puesto que por mi propia definición, todo lo que imagine no sería parte de ella. Pero sí tengo claro que esa disciplina estaría mucho más cerca de resolver nuestras preguntas clásicas, o de al menos dejarlas en evidencia por lo absurdas o mal planteadas que están.
Me imagino con ternura a un pájaro preguntándose a si mismo: "¿cuántas veces debo piar si debo de atrapar 340 lombrices?
Comentarios
Publicar un comentario