Paseo al sol
Los futbolistas más veloces al esprintar alcanzan los 35 km/h. Usain Bolt vuela hasta los 45km/h. Los guepardos y halcones entorno a 120 y 300 km/h, respectivamente. Hemos construido máquinas, que vemos diariamente, y se acercan a 1000km/h. El Apolo XI lo aceleramos de alguna manera, ingenio y física mediante, a 45.000 km/h. Finalmente la última barrera, la luz, que pone el límite en 1080000 kilometritos por hora. Nada puede ir más rápido. Bueno, los físicos andan aburridos desde el momento en el que comenzaron a existir, así que se inventaron objetos ficticios o no tan ficticios, ya veremos, llamados taquiones. Pero basta de tecnicismos. ¿Y si te digo que yo tengo algo más rápido que todo eso? De hecho lo uso para pasear, mis piernas no van ni por asomo tan rápido. De hecho, tú también lo tienes. Yo lo uso no sólo para viajar por el espacio, si no también por el tiempo. Me doy un paseo por el último viernes, y cuando me apetece, salto en un momento al próximo. Este art...