El odio que hay en mí
Pues me suelen decir que parezco pacífico, y lo soy, pero es hora de ir liberando un poco del poco odio que hay en mí. Poco. Sí. Bueno. Poco a poco. La mejor manera es lanzar todo contra un personaje público. Una marioneta que ha engañado a millones de personas. Yo incluido. Pero con el tiempo y echándole mi lupa, logré tirar de la manta y descubrir al adefesio que movía los hilos. Así que te declaro la guerra pública, Elon Musk, el genio de la tecnología, el Tony Stark real, el hombre más rico del mundo dependiendo de las acciones de Tesla, el referente de lo moderno. El mayor estafador que he visto nunca. Nunca sabré si es consciente de lo que es. Espero que no. Porque entonces rebautizarían el término “maquiavélico”. Paquita la del Barrio cambiaría el remitente de su canción “Rata de dos patas”. Así que confío en que viva feliz en la ignorancia de su engaño. Me reconforta pensar que se cree su propio cuento chino. ¿Envidia? No lo negaré. Me da igual. Quiero pensar que no podría...