Paseo al sol
Los futbolistas más veloces al esprintar alcanzan los 35 km/h. Usain Bolt vuela hasta los 45km/h. Los guepardos y halcones entorno a 120 y 300 km/h, respectivamente. Hemos construido máquinas, que vemos diariamente, y se acercan a 1000km/h. El Apolo XI lo aceleramos de alguna manera, ingenio y física mediante, a 45.000 km/h. Finalmente la última barrera, la luz, que pone el límite en 1080000 kilometritos por hora. Nada puede ir más rápido. Bueno, los físicos andan aburridos desde el momento en el que comenzaron a existir, así que se inventaron objetos ficticios o no tan ficticios, ya veremos, llamados taquiones. Pero basta de tecnicismos. ¿Y si te digo que yo tengo algo más rápido que todo eso? De hecho lo uso para pasear, mis piernas no van ni por asomo tan rápido.
De hecho, tú también lo tienes. Yo lo uso no sólo para viajar por el espacio, si no también por el tiempo. Me doy un paseo por el último viernes, y cuando me apetece, salto en un momento al próximo. Este artilugio me permite además estar en lugares que no he estado, de hecho me permite reconstruirlos a mi antojo. Ya será responsabilidad mía que no sean iguales al original, muchas veces no me importa. De igual manera, puedo estar en épocas que no he estado ni estaré. Como veis, la flexibilidad de este aparato parece no tener fin. Y repito que tú también lo posees.
Su combustible lo toma prestado de nosotros, eso sí, así que hay que tener cuidado en no agotarlo. De igual manera, echarle una pizca de sol en la mezcla lo hace funcionar mejor. El sol, sin excesos, usado como reactivo, producirá una reacción química cuyo producto es el inmaterial "buen humor", que ayuda a que la máquina funcione más rápido.
Lamentablemente, a veces la máquina está estropeada, incluso cuidándola lo mejor que puedas. Te la pueden romper muchos factores o personas, y su arreglo es muy difícil. Los mecánicos son todavía inexpertos y muy caros. Esto hará que viajes a lugares que no existen, o lugares oscuros, que apenas son sombras de lugares reales.
Por supuesto no recomiendo usarla en exceso, aún menos en defecto. Pero salirse al sol y usarla unos minutos en soledad no viene nada mal. De hecho hoy he viajado en unos minutos por centenas de lugares y ubicaciones distintas, explorando cada uno de ellos brevemente antes de saltar al siguiente, y oye, no ha estado mal.
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