Eureka DLC, para los mayores fans

 Fuck it. Tras un eón y medio, vuelvo aquí, a este desierto inhóspito que inspira seguridad, que algún día del pasado tuvo alguna que otra planta. He escrito mucho, y quizá pase los textos por aquí. Lo único que me lo impide es el trabajo de traspasar, por una vez.

Pero bueno, recordaba que molaba de vez en cuando pasarse por aquí y escribir a toda prisa, además de que me ayuda frenar la velocidad del pensamiento. Temo el día que escriba más rápido, o al mismo ritmo, que pensar. Menos mal que ya dije NO a Neuralink, y a elongar el asco. ¿Easter egg?

Aunque la introducción esta era más una breve cortesía, una especie de saludar y abrazar tras mucho tiempo sin ver a alguien. Me he interrumpido a mis pensamientos antes de empezar a escribir, así que prosigo. Me debatía entre la capacidad de convencer a alguien de algo, puede que con algo de vergüenza admita que desde una primera persona. Pero he evolucionado a algo más favorable: la capacidad de razonar hasta el infinito, o mejor dicho, de aparentar razonar correctamente hacia donde se quiera.

Venga, sacudiendo un poco más de vergüenza que resbala por mis hombros: mi capacidad de aparentar razonar correctamente lo que sea, a donde me plazca. Creo que podría ser uno de mis mejores dones, con muchos asteriscos. Dios, esto parece un DLC cutre de Eureka. Y menos mal que aquí puedo decir tonterías así, me había olvidado de lo que era escribir libre.

De vuelta al lío; buah, punto y coma y todo, como se nota que este tío ha ido a clases de escritura. Perdón. De vuelta al lío; además, estilo Goyo Jiménez, no lo cuento lo hago, con un ejemplo. Recuerdo una de mis mejores cadenas lógicas. Cuando convencí a alguien que la única película perfecta del mundo era la primera de Los Increibles. Por supuesto no recuerdo ninguno de los pasos que entrelazaban los argumentos. Eran demasiado complicados, perfectos. 

Dirás "que tontería", x películas obviamente son mejores, hay cientos de películas mejores, miles. Pues a base de argumentos, de revolotear y acordar una definición fija de película perfecta, fui convenciendo a la otra persona para descartar grupos o películas individuales, que iban quedandose fuera del grupo de película perfecta. Se podía apreciar simbología matemática en el proceso, como al demostrar un teorema.

Uno de los trucos es presentar el argumento cargado de humor, e ir reduciéndolo brevemente hasta que se admita con seriedad la validez del mismo. O que la otra persona piense " voy a darle la razón a este pesao a ver si se calla ya", pero bueno, olvidate de esto último, que me estaba quedando interesante.

Tal fue el éxito del experimento, que estuve yo mismo unos días convencido de que esa familia inusual componía historia del cine.

Claro, que la premisa podría comprobarse en ámbitos más oscuros, pero renuncio a llevar acabo estos experimentos. El mundo me demuestra cada día que ya los realiza. Para que se entienda, no voy a realizar el experimento de convencer a alguien de que "Personaje_Público_1 debería morir".

Me debato si poner un ejemplo, sacado ahora mismo de la chistera, improvisado a velocidad supersónica, ayudaría a reforzar mi tesis. Un ejemplo disparatado, que el lector asegure su imposibilidad, para acabar reflexionando con una mano rascándose la acabeza, admitiendo que no es tan sencillo, que el ejemplo podría ser cierto. Pero no lo voy a hacer, bastantes vueltas hemos dado ya. Porque la conclusión del texto, lo que os quedaría en la cabeza, sería sobre ese mismo ejemplo. Y esa no es mi intención, los ejemplos solo valen en cada uno de esos argumentos que he mencionado antes, en cada uno de esos pasos, lentos pero firmes, que te llevan desde la salida hasta lo imposible. Por eso no es conveniente poneros un ejemplo. Anda que no hay historias en la que se pierde lo esencial por meras distracciones. Que no, que me niego a poner un ejemplo, tendrás que creerme.

Bueno, pues ese párrafo era el ejemplo. Buenas noches.


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