Semanía
Otra cadena igual de hamburgueserías,
se alinean una tras de otra en la lejanía,
prefiero centrarme en mi sopa fría,
ni la almohada ya me quiere, me tiene manía.
Abro un ojo, la habitación sombría,
me miro al espejo, una imagen vacía.
¿Dónde quedó toda esa alegría?
Parece que debí tomar la otra vía.
Los pájaros grises, ya ni trinan.
Dos señoras estridentes, ni me miran,
pero empeñadas están en venderme bisutería.
Desisto con un leve gesto, menudo día.
Personas tirando a la calle porquería,
parece que ni aposta atinan,
por fin exploto, mi corazón palpita.
Mis gritos salen de mis retinas.
Erré, solo es una cría.
Solo es una cría.
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