No me atrevo a darle titulo

 Hoy ha sido el día en el que he vencido la pereza. Me voy a intentar explicar. Esporádicamente mi mente entra en ebullición. Un torrente de ideas o pensamientos me desborda e intento compartirlos, pero me suelo asustar de parecer (he dudado sobre este verbo ) un loco. Por otro lado también me da miedo intentar reprimirlos porque no puedo evitar darles gran valor, y sería como tirar oro por un barranco. Ya sé como suena todo esto, y pensar en ello es alimentar la cascada. ¿O es como el típico concepto de una serpiente devorándose a si misma? Creo que esto no, pero prefiero no pensarlo ya que sería superar en metaniveles (sí me acabo de inventar esta palabra creo, como siempre digo a Shakespeare se le admiraba por estas cosas) a la película Origen. Todavía no he caído en la locura de meter paréntesis en paréntesis en vez de ahogarme subordinando oraciones.

Continúo relatando un ejemplo de toda esta parafernalia: Me he descubierto intentando la siguiente búsqueda en Google: "Existe el antónimo de la palabra "identificar" a través del prefijo "in"? ". Subordinando paréntesis y comillas en apenas dos líneas, sí, como una regadera lo sé, puedes dejar de leer ya si te he asustado. En el caso contrario, continuo relatando con descaro que esa búsqueda era un breve paso en el proyecto de montar los prefijos y sufijos "in", "auto" y "able" en la palabra "identificar". Un mecánico intentando montar un coche que le viene grande vamos. Seguidamente he intentado pronunciar el monstruo resultante pero me ha sido imposible, asumo que escribiendo será más fácil, vamos alla. Sudores fríos recorren mi corteza craneal si es que eso puede llegar a ser posible. "Autoinidentificable". Te reto a que lo digas en voz alta, yo paso. Cierta indiferencia me noto viendo escrita a la criatura la verdad.

Creo que sólo el hecho de escribir estos párrafos a vuelapluma me ha enfriado el ardiente deseo de volcar mis ideas en un elemento terrestre y que dejen de pulular descontroladas por el aire, así que objetivo cumplido supongo. No puedo reprimir las ganas de mencionar que no puedo escribir a la vez que me choco a mi mismo para reforzar el concepto de "objetivo cumplido".

Por supuesto ha sido en vano. Esa última frase del anterior párrafo me ha recordado mi tendencia durante este estado, digamos sobreexcitado ( siempre he odiado ese adjetivo por su false friend anglosajón), de escribir o decir cualquier concepto que considero en ese momento medianamente relevante que se me pasa por la cabeza. Es un impulso difícil de controlar, pero ahora veo que es un poco redundante con los primeros párrafos eso sí. 

Me he quedado durante más de quince segundos sin escribir así que ya paro, recuerdo que me dije esta regla a mi mismo para cuando llegara el día en que por fin venciese la pereza e hiciese todo esto. Y ese día es hoy. No me acuerdo como era la frase de Aragorn pero algo así, no quiero buscar más en google asi que por fin parece que he cumplido el objetivo. Ahora con el concepto de eterno retorno de Nietzsche acabo: Hoy ha sido el día en el que he vencido la pereza.  


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